Con imprudencia me he mirado en tus ojos
largamente extasiado en el brillo de tus labios
que he quedado a merced de tu callada sonrisa
mientras mis manos en piedra se van convirtiendo.
Tu largo cabello se mueve y se agita
con una dulzura que parece una danza
entre mi pecho que aún está palpitando
y mi rígido cuello que pide tus manos.
Mas parece que el sueño me va conquistando
es tan placido verte mover las caderas
que en un suave vaivén me pierdo en tu laberinto
y de tanta emoción ya no siento las piernas.
Arte y Poesía
@saulos