En la vida y en la muerte a ver que saca
con sus chistes inocentes la Harlaca.
No hay remedio para aquel que a toda prisa
fue tejiedo a cada paso una sonrisa
una mano en el sombrero y la camisa
otra en tanto sujetado a la cornisa.
Toda la vida dedicada a la comedia
no alcanzado para evitarle la miseria.
Un violín, una tropeta y la matraca
lo acompañan en su muerte tan rojiza
para verla ni esta vez un poco seria.
Arte y poesía
@saulos