No le temas al reloj que sólo mide el tiempo.
Que se acerca a tí vestido en su túnica de libre albedrío,
rodeándote a diario y hablando de amores.
Cuando pienso en aquella tarde silenciosa
cubriendo mi invierno con flores marchitas
y haciendo un tapiz de hojas de colores,
quiero recordarte lo que hemos perdido,
que el tiempo no vuelve ni por un amigo.
Que si estás feliz teniéndome cerca
en las tardes frías puede que aparezca
aférrate a mi, que muero de frío
que quiere llevarme, siento su osamenta...
poema y arte
@saulos