Inmóvil,
bajo el inclemente sol agoniza esta mariposa,
no puedo dejar de imaginar que sus alas son como como las velas de una pequeña embarcación que ha revolcado el mar.
No hay lamentos,
no hay esperanza alguna para ella,
tan sólo las alas rotas que son agitadas por el aire,
simulando un triste adiós involuntario.