Juguemos,
juguemos a cortejarnos…
Déjame bocetar mi deseo
para luego en tu piel tatuarlo
juguemos pues
entrégame tus prendas
vestimentas
tu erotismo.
Déjame violentar tu feminidad
con delicados logaritmos.
Caer en ti físicamente
con fuerza de roce
y gravedad cero…
Déjame jugar con el balance
de tu oxigeno
para hacerte escurrir entonces;
dos moléculas de hidrógeno
solo entonces
descubriré la ciencia
a la deriva de tus labios.
Impulsos eléctricos
liberando encefalinas;
Penetraran mis ojos
tus espasmos cual jabalinas
y tar-ta-ta-tamudeare tu nombre
y acabaremos la partida…
Ulises Rodríguez Barreto