Me siento tan estúpida, pensaba mientras recordaba todo lo que había vivido con él amor de mi vida, toda esa película de imágenes en mi cabeza me torturaba. Me preguntaba cientos de veces como habíamos podido terminar en este punto, como después de vivir el amor más puro, real y apasionante, habíamos decidido poner fin.
¿En qué momento todo se volvió turbio y oscuro? me preguntaba cada minuto. Como un te amo desde lo más profundo de nuestros corazones, había sido reemplazado por un seco y mísero adiós; como una noche cálida por la unión de dos cuerpos excitados, lograron ser cambiados por noches frías y desconsoladas. Nada tenía sentido, todo era tan absurdo, tan irreal y doloroso. Cada día el dolor se volvía más insoportable, la ausencia de su amor había penetrado en los más profundo de mi ser, mi pecho, que era testigo de ese dolor, daba lugar a una incómoda sensación de fuego, que me quemaba en su totalidad.
Quisiera que todo fuera una pesadilla, que me despertara y estuviera a mi lado como siempre lo había estado, pero no, cada mañana vuelvo y caigo en la trampa del desamor, viviendo la peor pesadilla sin fin, donde la magia de aquellos días solo habían dejado su rastro en mi memoria dándole paso a días grises y vacíos; eternos y solitarios y me consumía. Desorientada vivía mi vida, ya no sabia lo que era la pasión, tampoco el amor... Pues con su partida, se había llevado mi corazón.
Espero que lo disfruten tanto como yo mientras lo escribía