Mirando atrás a ese día en el que tocó la firma del libro de actas, un momento clave que marcó formalmente el cierre de toda esa etapa.
Ese acto fue la conclusión de un proceso largo de estudios, evaluaciones y compromisos cumplidos. Plasmar la firma en ese documento no fue más que la constancia final de haber completado cada requisito y de haberle puesto punto final a todo un ciclo académico.
Un evento puntual que quedó registrado en fotos y que hoy sirve para recordar el cumplimiento de esa meta y la finalización de ese capítulo.