No quiero que quede la menor duda en esta frase que ahora digo: “Nuevamente Insistiré”.
El mundo nos quiere condenar a quedar estancados, la vida diaria puede ser cruel, nuestros esfuerzos pueden ser nada; pero una cosa es verdad: Dios me escogió con un propósito, y su propósito no dejará de cumplirse porque soy débil o porque falle o porque la vida es dura.
Al contrario la dificultad que susurra constantemente la idea de rendirme, es justamente lo que necesito para aprender la manera de llegar a aquello que estoy persuadido que es lo bueno para mi.
Y ¿que es lo bueno para mi? La pasión que sé que Dios a puesto en mi vida, el sueño que anhelo realizar para El.
Si caigo, me levanto; si peco, me arrepiento; si me hieren, perdono; si me odian, amo; si fallo, vuelvo a apuntar.
Nuevamente Insistiré.