
Fuente
Allá en tu pupila se baña la penumbra y en medio de tantas sombras descansa la bella luna, pero bañarme en tu mirada es un sublime reto…
Cerca están las esmeraldas que tiñen las bellas aguas.
Subo hasta tu cuerpo a través de tu cabello y con una hebra de tú pelo llego al universo.
Cruzo por los valles respirando en el verdor y el fresco aire de rosas que destilas en tu aliento.
Escalo las montañas para poderte atrapar y muchas veces despierto sentado en tu mirar.
Me pego en el cristal como libélula en la ventana y espero cada mañana que abras el ventanal.
Espero las estrellas más grandes del cielo…
¡Arenas, tormentas y lluvia de cometas!
Sólo en un profundo sueño, sólo así podré llegar.
No hay día que no sueñe con navegar en tu cuerpo entre las olas del mar.