AQUELLO
Habían anunciado la llegada de extraños rayos violetas que según las autoridades y en palabras o palabras menos solo afectarían unas horas las telecomunicaciones. Quien puede creer en los que gobiernan al mundo. Ya una bacteria que habían descongelado en el circulo polar ártico, había acabado con media población.
El granjero fue a darle una vuelta a su cosecha y no observo nada raro en las plantas. Sin embargo los animales de la granja; se comportaron nerviosos, les costo entrar a sus lugares de resguardo.
Lo más extraño es que no quisieron comer, ellos siempre tenían apetito por la paja.
A las dos semanas el vecino del granjero lo llamó, tenía algo que mostrarle. Además algunos animales habían roto la cerca y escaparon. Eso los ponía nerviosos a todos los vecinos en la zona.
Un capullo enorme en medio de la nada de los potreros y sin razón para estar allí tenía inquietos a los hombre y a los animales. No fue nada agradable ver brotar dientes entre aquel verdor de capullo.
Unos dientes que decían mucho de lo que venia detrás de todo aquello. Empezaba a relamerse con su lengua extraña, ante aquel banquete que aquello se daría.
El granjero sin pensarlo dos veces; tomó su escopeta, apuntó y acabo con aquello.
Les comparto el post del reto: Extraño Concurso No. 36. La extraña Flor