Entramos en una semana con bastante frío, mi hija dice qué eso no es nada, qué todavía falta para qué conozca el verdadero bajo -5.
Igual ando por todo el apartamento más cubierta qué la mona lisa, las manos se me enfrían y no quiero tocar el agua.
No me pregunten por la ducha qué aunque hay agua caliente, entre bañarse bien mientras te secas te enfrías toda.
Hacer un post me cuesta sacar las manos dentro del suéter.
Sí puedo saltarme alguna ducha lo haré, un baño con toallitas y cambió de ropa interior me sirve. Siento contarles estos menesteres, pero casi no he salido de paseo lejos.
El frente frío me congela, hasta los labios se me agrietaron, salí a la farmacia a buscar alguna pomada qué me aliviara.
No puedo negar el espectáculo qué tengo desde mi ventana.
Esas motitas blancas parecen pintadas a propósito, colocadas allí sutilmente por un pincel.
Nunca había esperado tomarme una tácita caliente de té con tantas ganas. No es qué me olvidé del café, ese lo sigo tomando en las mañanas. Pero para entrar un poco en calor antes de dormir una taza de té es lo más adecuado.
Cómo siempre la mascota de mi hija wookie haciendo sus payasadas, se muerde su propia pata.
Ahora está enfermo la doctora dijo que tiene parásitos. Hay qué darle una medicina obligado y con ese tamaño sólo entre dos podemos, lo engañamos con salchicha.
Tengo varios paseos por la ciudad de Madrid, todas las semanas hay actividades gratis.
Igual las caminatas las realizó pero muy bien abrigada. Hay muchas hojas cayendo, la señal dónde los árboles se preparan para el cambio de temporada.
Mi primer pan de jamón navideño casero, nada mal pero se acabó muy rápido.
No conocía esté chocolate con galleta, me supo delicioso, tengo qué comprar unos cuántos de regalo.
Cierro con el mejor espectáculo desde mi ventana, un hermoso cielo y muchos árboles.
Todas las fotografías tienen marca de agua y fueron tomadas con mi móvil.