"HOMBRE TACITURNO"
Allí está él, con su postura habitual, hombre de mirada retraída, navegante del optimismo y a veces absorto en sus pensamientos, él mi hombre taciturno quien a diario logra enamorarme, pero amarlo también implica un reto, pues en algunos momentos me cuesta entenderlo y más si mi humor esta cambiante, nuestro camino juntos ha sido escarpado, con notas grisáceas y a veces de lluvia incesante, pero como siempre, juntos pasamos las tormentas y le devolvemos colores a nuestra pequeña historia.
De momentos, lo veo y pienso «que él es mi día y mi noche, mi año bisiesto, mi base y mi consuelo, es mi ciudad capital y mi escondite secreto, es mis momentos de fiesta y de inmensa tranquilidad. Él esta en todos mis planes y sílabas, es quien también preside mis silencios y tristezas, asimismo es el este de cada paso que doy y el objeto de mi deseo más impuro, es mi hogar y mi habitación final para descansar»
Por eso hoy no me da pena alguna dedicarle estas palabras. Amar a mi hombre taciturno es el mejor oficio que he encontrado, donde sumándole un pequeño retoño nos volvimos una fórmula perfecta, a diario llevamos juntos las riendas de nuestra historia y a su vez bebemos juntos del mismo riachuelo, ese que jamás se seca y el cual llamamos esperanza, donde diariamente ponemos nuestra fe, él en mí y yo en él; donde también sé, que si estoy a punto de caer el no soltaría mi mano, por el contrario, se volvería un ancla humana para levantarme y verme triunfar, hace que cada día por muy difícil que sea, valga la pena y sea especial. En resumidas palabras el es mi panacea.
Motivo por el cual le doy gracias a la vida por ponerme en el camino a tan genial hombre, donde yo soy la tormenta y el es la calma, y no importa lo difícil que sea todo, pues él siempre contara con mi hombro para llorar, mi risa y elocuencias para reír y ser feliz.
Para finalizar mi post les dejare esta cita por acá que me pareció muy acertada:
Las cartas de amor se empiezan sin saber lo que se va a decir y se terminan sin saber lo que se ha dicho. —Jean-Jacques Rousseau.
Sin mas que agregar, me despido deseando que les haya gustado lo que comparto hoy con ustedes.