Una foto
no reconoce la verdad
ni el precio de la sonrisa,
no perdona el invierno,
mucho menos la ilusión.
Luego quedan escombros
que llevan heridas sobre cuerdas
de los que no permanecen
en ningún sitio
porque permanecer
es un pecado de los cuerdos
que no reconocen
la promesa de luchar.
Los proyectiles,
dejaron sus labios
en la salida de los sueños.
Esta publicación fue parcialmente traducida con Google Translate.
Another mercenary of love...
Leodanys Castellón
A photograph
does not recognize the truth
or the price of a smile;
it does not forgive winter,
much less the illusion.
What remains is rubble—
wounds strung on the cords
of those who do not stay
anywhere,
for staying
is a sin of the sane
who do not recognize
the promise to fight.
The projectiles
left their lips
at the exit of dreams.