Feliz fin de semana queridos amigos, traigo hoy una bonita experiencia vivida durante la mañana de hoy sábado en la finca de la abuela de mi esposa, cabe destacar que un tío de ella me invito para que le ayudara a sembrar unos palos de yuca, invitación que acepte con el gusto del mundo con el fin de poder traer ante ustedes esta grata experiencia.
Lo primero que debemos hacer es recoger la semilla de la yuca, para ello debemos antes dirigirnos hacia un sembradío ya existente para recoger unos tallos, que con la ayuda de un tronco y una machete procedemos a cortar en trozos de 15 a 20 centímetros, haciendo cortes transversales en cada uno de sus extremos. Es necesario cortar la que creamos conveniente para así no perder la semilla.
Cuando ya hemos preparado la semilla, procedemos a recogerla en sacos que posteriormente serán trasladados hacia el lugar donde serán sembrados.
El terreno donde sembramos estos palos de yuca, fue previamente preparado con un tractor formando surcos que permitan no exista acumulación de agua que pueda dañar el cultivo, por el contrario que sirva al mismo tiempo como sistema de drenaje.
Cuando vamos a sembrar; hacemos una pequeña incisión en los montículos de aproximadamente 5 centímetros de profundidad, donde iremos colocando cada palo y al cual taparemos con un poco de tierra, vamos colocando cada futura mata con una separación prudente de 1 metro entre ellas, para facilitar el proceso de fumigación y desmalezamiento.
Después de 10 meses en promedio, podemos disfrutar del fruto de la siembra. Espero hayan disfrutado de esta bonita experiencia, saludos fraternales.