Una de las cosas que me he dado cuenta sobre mi juventud, es lo rápido que pasa el tiempo. Y con ello muchas veces me he cuestionado si estoy haciendo las cosas realmente bien, si hago lo que quiero y entre muchas más, cosa que es normal, porque mi deseo siempre ha sido hacer muchas cosas a la vez y aventurarme en aquello que es todo un desafío conseguir.
Sin embargo, hoy al hablar con mi madre temprano en la mañana, se me vino a la mente uno de las preguntas que me he hecho mucho antes. Y es si estoy realmente preparado para esto.
La razón por la cual ha venido tal pregunta, es que mi madre me envia una foto (la de portada) a mi Whatsapp, de los acostumbrados buenos dias y pues, para saber como estamos, entre otras cosas. La cosa es que, ella tambien le envio una foto a Jose quien inmediatamente me lo mostro, y me ha dado una especie de Deja vu.
Pues...
He visto a mi abuela en el rostro de mi madre, y no en el sentido literal, sino que he realmente tienen un gran parecido. Y sin sonar grosero, sentí en ese instante lo duro del tiempo. Me cuestioné inmediatamente si estaba yo preparado para ver a mi madre envejecer. Y la respuesta a ello, es que no.
Ciertamente el ser humano no está preparado para todo, sin embargo he llevado una vida en que todas las cosas las he tenido calculadas o planificadas para evitar en su mayoría errores, sobre todo si se trata de algo que me gusta o importa mucho.
Pero para el tiempo nunca podemos estar preparados. Al ver esa foto de mi madre sentí un viento en mi pecho o como especie de ese sentir cuando te estas columpiando. Mi madre se ve hermosa en esa foto, fue lo segundo que pensé luego de sentir eso. Lo primero es, que el tiempo me está pasando factura.
Si bien, yo no he sido un hijo predilecto, mi madre tampoco ha sido toda su vida una buena madre, y lo diré con propiedad sabiendo que ella sabe de que estoy hablando. Puedo decir con total seguridad, que a pesar de que ninguno de los dos habíamos cumplido antes bien nuestro rol, hoy en día somos más de todo lo negativo que fuimos en el pasado.
Mi madre es la mejor del mundo y me ama, y estoy seguro que soy el hijo que ella siempre quiso tener y hasta mucho mejor. Nuestra conexión va más allá de algo que se pueda simplemente explicar con palabras. Siempre desde que tengo vida hemos estado conectados, y tal vez el no saber manejar bien esto, hizo que en el pasado cometieramos errores incluso que nos dijéramos cosas que nos hicieron daño o nos marcaron.
Pero estoy seguro que eso ha quedado en el pasado, al menos por mi parte (aunque de vez en cuando le saco la piedra con alguna anécdota), pero es solo eso un mal recuerdo que ya no forma parte de mis sentimientos, porque en el transcurrir del tiempo me he quedado netamente con lo positivo y hay cientas de memorias positivas que no me alcanzaria la vida para contarlas.
Sin embargo, y volviendo al tema principal, no estoy preparado para ver a alguien consumirse aunque sea con los cuantiosos años que se que le queda (AMEN). Y eso ha hecho que sintiera una tristeza en mi corazón. Porque no debe ser nada fácil perder a una madre, algo que aun no he experimentado (ni quiero). Pero si empiezo a experimentar lo que es ver tantos años reflejados en el rostro de las personas que amas, que si bien son hermosas, no puedes dejar a un lado que de a poco se van consumiendo como una vela.
Me digo ahorita mismo que no estoy preparado para esto y creo que es la primera vez que quiero dar un paso para atras y decir NO, y que simplemente se detenga, pero no es así. De alguna forma debo estar listo, en cualquier momento, porque el tiempo va a seguir pasando.
Y es que últimamente he estado pensando que todo esto fue tan solo ayer.
Y la verdad es que este es realmente mi presente.
Te amo Mamá.