Son la manera de demostrar
si estoy triste o alegre.
Tambien se refejan en mi rostro,
cuando me siento arropada; por esta
inmensa soledad.
Las lágrimas son una manera de
desahogo cuando sentimos que ya
no podemos más y soltamos el llanto.
Lloramos a mares hasta sentir
un verdadero alivio en nuestra
alma.
A veces nos hacemos las fuertes,
pero por dentro nos sentimos
desvastadas siendo el detonante
de mis lágrimas. Situaciones que
dejan salir mis sentimientos
más recónditos.
Mi vivencia me ha dejado muy
marcada. Hay heridas que han
destrozado mi pobre corazón.
Por eso no puedo dejar de soñar
si a mi vida llegara alguien que
no me haga llorar.
Solo me dejo llevar y pensar sí
en este mundo habrá alguien que
me ame de verdad y así poder
llorar de verdadera felicidad.
Autora: Enedina Villarroel (Mi mamá)