Cuando traemos a nuestra mente la palabra naturaleza enseguida llegan imágenes de playas bosques, montañas, árboles, ríos y quizás un par de cosas más
Pero no nos hacemos consientes de la naturaleza en nuestro entorno y mucho menos si vivimos en ciudades infectadas de edificios y ruidos o en barriadas de extrema vulnerabilidad, donde la supervivencia es la protagonista, donde la cotidianidad de nuestro entorno nos hace perder la visión de que existe un mundo más allá de nuestros ojos, nos hace correr una carrera que no tiene fin y nos hace pelear una guerra donde indiscutiblemente seremos los perdedores.
La mayoría de las veces nos preguntamos si seremos los únicos en el universo o si existirá vida en otros planetas, enviamos cohetes, satélites y robots a otros planetas para ver si estamos solos o no, pero la verdad, es que no lo estamos y no es necesario gastar miles de millones de dólares para darnos cuenta de eso, solo hace falta mirar a nuestras mascotas, nuestras plantas caseras, los árboles que están en nuestro entorno, los pájaros que sobrevuelan en las mañanas por nuestras casas, las arañas que se encuentran en algún lugar de nuestro hogar, las hormigas que cada vez que dejamos un trozo de comida en el piso aparecen, los gusanos que se comen nuestras plantas, en fin… No somos los únicos en el universo, somos un sin fin de especies que convivimos en este gran hogar llamado tierra, y ¿quiénes conforman un hogar? Pues una familia mamá, papá y hermanos, y de esta manera estamos invitados a ver a las demás especies que nos rodean.
en siglos pasados las personas de color eran llamados "esclavos" o "bestias" y aunque pensemos que esa gente era mala y sin ningún tipo de sentimiento, la verdad es que era todo lo contrario, ellos al igual que nosotros en la actualidad tenían una venda en los ojos y pensaban que solo los blancos eran humanos, y gracias a personas que lograron ver más allá de su entorno entendieron que también eran humanos, pero con diferente color y lenguaje.
Ahora ¿qué pasa si lo llevamos al contexto actual? Pues tenemos una venda en los ojos y pensamos que, por tener una inteligencia superior a los animales ó a los árboles, somos los únicos qué tenemos derechos a respirar, sentir, y tener derechos.
Los utilizamos para lo que necesitamos, por ejemplo: el perro nos cuida la casa, el gato se come los ratones, los pájaros son bonitos para tenerlos en una jaula en el patio, el burro me sirve para trabajar y que un árbol me sirve para dar frutos y que si no da lo corto.
El fin de este artículo no es hacerte sentir mal, por el contrario, es para ayudarte a quitarte esa venda que tienes en los ojos y percibas lo grande que es nuestra familia, que nuestro perro es ese hermano que siempre nos acompaña y no nos deja solo, que nuestra gata es una hermana un poco amargada, pero cariñosa algunas veces, que nuestros pájaros son familiares que amamos, pero debemos dejar ir y que la naturaleza es nuestra mamá que nos da todo, aunque la lastimemos.
La naturaleza y los animales son el más claro ejemplo de lo divino y permite creer que existe una fuerza sobrenatural ejercida sobre nuestro mundo, Dios, y el convivir diariamente con ellos es una actividad sensorial y familiar
Somos una gran familia y reconciliarnos con ella es necesario.
Richard Suarez.