Los niños al igual que los adultos necesitan su espacio para respirar y conectarse consigo mismo.
Existen muchas técnicas a continuación, les presentare algunas que les permitan reducir la tensión a los niños:
1- Una de las principales es la respiración:
Se puede decir que una de las más sencillas habituales e importante es la respiración para ejecutar, se le va indicando a los niños lo que beben hacer: cierren sus ojitos. Ahora coge aire por la nariz despacio, muy bien ahora suéltalo por la boca muy suavemente hasta que sientas que te quedes sin aire. Otra vez, coge aire por la nariz, muy despacio, aguántalo unos segundos y suéltalo poco a poco por la boca, este ejercicio se puede repetir de tres a cuatro veces. Con una música de fondo muy suave.
2- Imaginación guiada:
Es una técnica de gran utilidad para bajar la tensión y ansiedad, especialmente para niños con elevado nivel de imaginación. Se trata de crear en la imaginación del menor en un entorno más seguro y relajante donde el motivo de la ansiedad no logre afectarlo. Es a base como de un cuento, por ejemplo: una casa en la montaña, una playa, un bosque con enormes árboles y animales, se puede reforzar la relajación con música suave y un tono de voz calmado y profundo. De manera que el entorno sea agradable y tranquilizador, se puede realizar en un ambiente de luz natural.
3- Masaje:
Otra forma de emplear la relajación muscular es a través de los masajes, se puede decir que el contacto físico con otra persona tiende hacer un elemento tranquilizador para el ser humano, al igual se pueden realizar con suave música, los niños pueden cerrar sus ojitos si así lo desean.
4- Dibujo simbólico:
Muchas veces los niños tienden a expresar sus necesidades, deseos, miedos o simplemente vivencias, a través del dibujo. sea el tipo de necesidad que sea les ayuda a liberar frustración y ansiedad. Una forma de hacerlo es a través del arte. Un tipo de dibujo muy relajante que se suele emplear en estos casos es la realización de un mándala, una representación circular de origen oriental en cuya elaboración se representan diferentes facetas de la vida, pensamiento y emociones de cada persona.
5- Relajación Activa:
No precisamente siempre la relajación debe ser pasiva, es bueno que a veces la relajación venga acompañada de diversos movimientos que también ayuda a liberar tensiones, movimientos suaves, despacio para mantener la sensación placentera de tranquilidad que se desea.
Enseñar a los niños a relajarse es una forma agradable de inculcar hábitos para una mejor vida y así desarrollan su inteligencia emocional con mas facilidad. Aprenden a reconocer y a desviar la tensión cuando se ponen nerviosos o agresivos.