Hola a todos, este sería este es mi segundo tema, espero sea de su agrado, es sobre el miedo, en realidad es un post para compartir acerca de una forma de tratarlo, ya que a mí personalmente me parece una forma muy efectiva de trabajar con esa sensación, así que espero que sea útil para ustedes también.
El miedo
Hoy quiero hablar un poco el tema del miedo, pero esto es mostrando una idea muy distinta sobre el mismo, ya que creo que la mayoría lo conocemos de la misma forma. Esto no es completamente original de mí, sino que conocí esto hace unos años, debo decir que me gustó demasiado el enfoque diferente o esa visión en particular, y por eso quiero hablar de ello.
Hace unos años, vi un video (que comparto aquí por cierto) de un señor llamado Norberto Levy, él es médico psicoterapeuta, es de Buenos Aire, Argentina. Quien explica brevemente pero de forma muy concisa, lo que él cree acerca del miedo, y de la opinión general que le tiene la gente al miedo, la cual secundo completamente.
La mayoría de las informaciones que leemos, sobre positivismo, o formas ‘’positivas’’ de pensar, casi siempre, encontramos que el problema es el miedo, y que hay que erradicarlo o eliminarlo lo más pronto posible, y que el miedo sin duda es el culpable de todo nuestros males, además de debilitar nuestro autoestima y crear situaciones negativas en nuestras vidas, en fin que al final terminamos teniéndole miedo al miedo, de tantos mensajes así. Claro que, el miedo no comparte solo ese rincón denigratorio, también lo hace con la tristeza, celos, culpa, entre otros.
¿cuántas veces no hemos escuchado algo como: ¡No tengas miedo, sé libre! ¡Ignora el miedo y avanza! ¡No estés triste, sé feliz!, para el ejemplo de la tristeza, vaya que si fuera así tan simple, todo sería mejor ¿no?. Creo que hasta hacemos bromas con estas frases, algo como: ‘’ oh wow gracias por decírmelo, ahora no tengo más miedo, desapareció mágicamente’’, ‘’oh gracias no lo había pensado, ahora se me fue la tristeza y soy feliz porque me lo dijiste’’.
Yo soy de los que piensa que hay algo bastante profundo dentro de cada emoción, sentimiento o sensación, y que si ella está allí, se expresa porque tiene un cometido que lograr y en definitiva, está totalmente estructurada y hay muchas cosas detrás de ella, que no se desvanecen con un simple ‘’sé feliz’’ y listo.
Inclusive, creo que es algo bastante subjetivo y personal decir ‘’ el negativismo y positivismo’’, realmente cómo podemos acordar que algo es positivo o negativo, ¿en qué nos basamos realmente?
Sin embargo, para retomar lo anterior, sin duda admiro la participación que Norberto Levy le da al miedo, recomiendo altamente ver el video para poder estar en sintonía con lo que explico. Pero para comentar un poco lo que él explica en su video, de los puntos que más me gusta, es el que busca devolverle el prestigio que tiene esta sensación, y si lo analizamos bien, sabemos que hay bastante razón en lo que dice, ya que ciertamente es una sensación universal, por lo menos todos los que tenemos uso de razón, así como también muchos animales, hemos sentido en muchas oportunidades el miedo, pero siempre intenta decirnos algo, es como una especie de señal que captamos, que se produce en situaciones particulares, para advertirnos que, como bien explica el autor, que estamos en gran desproporción para asumir algo, o sencillamente la preparación que tenemos no es suficiente.
Es interesante analizar este aspecto, ya que, ¿cómo hace nuestro intelecto para hacer esas comparaciones y medir, bien nuestro conocimiento en función con lo que necesitamos saber?, pero claro está, que el intelecto entiende que podemos pasar por un mal momento, o podemos herirnos en esa situación, del tipo que sea, y por eso aparece el miedo. El miedo ha demostrado no solo estar presente en cuanto vemos peligro de tipo físico, por ejemplo al ver un precipicio y saber que al caer podemos hacernos gran daño, en este caso, el miedo nos ‘’paraliza’’, sin embargo, ¿está protegiéndonos cierto? El intelecto sabe qué puede pasarte si llegas a caer, y sabe que sin duda, tu cuerpo, no resistiría la caída, y por tanto, es como si dentro de nuestro mente, apretara ese botón para generar el miedo, esto recuerda mucho a la película intensamente (muy buena también, ojalá me atreva a hablar de ella por aquí). Algo parecido podemos imaginarnos en nuestra mente.
Ahora bien, el miedo también aparece en otro tipo de situaciones, como cuando vamos a hablar en público, este miedo también aparece, y muchos de nosotros pensamos algo como: ¡Uff cómo desearía no ser tan cobarde y así hacer mi exposición tranquilo!, pero es que tu intelecto sabe perfectamente que pasar un chasco en público puede herirte lo suficiente personalmente, sabe que quizás no tengas tanta fuerza personal y entereza para saber qué hacer en una situación difícil que conlleve vergüenza, que seguro recordarás durante mucho tiempo, así que prefiere protegerte, manteniéndote en la silla. Algo sí es cierto, es que todos preferiríamos ser temerarios y superar esa situación, pero es precisamente lo que el miedo está buscando que logres y sólo te pide que prestes atención a qué necesitas, qué te hace falta, pero sin duda alguna, luchar con él, que es sólo una señal, intentar ignorarlo, taparlo, borrarlo, simplemente empeora las cosas.
Realmente me gusta mucho esta forma de ver la esta situación, darle más el prestigio que el miedo merece.
Esas intenciones de borrar el miedo para siempre, o eliminarlo de la vida para que la vida sea perfecta y majestuosa, es totalmente falso. El miedo es necesario, muy necesario, nos protege y se agarra fuerte del conocimiento y la experiencia para asentarse, sino bien, si no tuviéramos el miedo, seríamos como niños pequeños, de esos que siempre uno tiene que estar al lado de ellos, porque al primer descuido se lanzan a calle sin temer a los carros, o agarran cualquier objeto peligroso y se lanzan a todo con ganas de conocer, en parte es bastante agradable ver su forma tan rápida de aprender y su liberalidad, pero es que realmente la naturaleza sabe que esos niños están rodeados de adultos para ayudarnos en su andar deliberado y a protegerlos, pero al crecer, el miedo es muy útil para seguir sobreviviendo.
Entonces, para mí, ese miedo social también es muy importante analizarlo, ese miedo al hablar en público, incluso parecido a escribir aquí, o ese miedo al salir, al hablar con gente que no conoces, sencillamente nos avisa que pueden tratarse de nuevas experiencias para nosotros y que es mejor ser precavido y avanzar con serenidad e inteligencia, también captar que nos faltan cosas que aprender, y que prestar más atención en aquello que necesitamos, para estar preparados, ayudará a que este miedo desaparezca.
Y no intento contradecirme con esto, sino que al miedo desaparecer, indica que nos sentimos más cómodos y preparados en dicha situación. Después de todo el miedo es una sensación algo desagradable en el cuerpo, y lo es a propósito para que le prestemos la atención que merece hasta que resolvamos dicha situación.
Pero concluyendo para esto, no hacerle caso al miedo, intentar no tenerlo porque es de cobardes (algo que siempre se le intenta enseñar a todo hombre), intentar borrarlo de esas formas que siempre nos dicen, realmente, no funciona y coincido en que no trae nada bueno. Pienso que es mejor conocernos más como personas, prestar atención, y no maltratarnos ni criticarnos tanto por tenerlo, terminemos esa pesadilla de juzgarse tan rudo…
¿Qué opinas al respecto? ¿Crees que esta información es útil para ti? ¿Qué pudieras agregar? Ya que como bien menciona Norberto, todos hemos sentido el miedo, sería genial para todos, saber trabajar con él, sacarle el mayor provecho y poder avanzar en la vida, sin quedarnos atascados. ¿Qué haces tú para resolver tus situaciones del día a día envueltas en miedo?