Causa mucha curiosidad que hoy día se haya perdido mucho esa forma de aleccionar a cualquier persona, de dar ejemplos o simplemente aconsejar a alguien con un refrán. Mientras que años atrás en la época de nuestros abuelos, en el siglo pasado se solían manejar mucho los refranes ya que eran muy populares y parece mentira pero para cualquier ocasión siempre había un refrán.
Sea serio o chistoso, todos alguna vez en la vida hemos recibido algún refrán para hacernos llegar una información rápida y certera, llena de mucha sabiduría y en ocasiones de suspicacia.
Y para hacerles más sencillo el cuento como decía mi abuela Carmen: "que psicólogo ni que psicólogo" mira que ¡Más sabe el diablo por viejo que por diablo!