Nunca recuerdes, recordar es peligroso, el pasado es un lugar que solo nos da preocupaciones y ansiedad, si, la memoria es tan traicionera, en un momento estás perdido en un circo de delicias, aromas de la niñez, la luz destellante de la pubertad, todo ese sentimental algodón de azúcar y después te llevan a un lugar donde jamás quisieras estar, un lugar oscuro y frio lleno de humedad y sombras ambiguas que preferirías olvidar, recuerdos que podrían ser viles, repulsivos y un poco brutales. Pero podemos vivir sin ellos? los recuerdos son nuestra razón de ser, si nos negamos a ellos nos negamos a la misma razón, sin embargo, que hay de malo en eso? no hemos firmado un contrato peremne con la racionalidad, no hay ninguna cláusula de cordura, así que cuando te ves encerrado en tu desagradable tren de pensamientos, paseando por lugares en tu pasando donde gritar "no está para nada disponible" recuerda esto, siempre está la locura, si quieres quédate afuera y ciérrale la puerta a todas esas cosas terribles que sucedieron, pero ten presente algo, no puedes encerrarlas para siempre.