Y me enseñaste sin siquiera intentarlo, a volar tan alto sin despegar los pies del suelo, a sentir calma y electricidad en una misma caricia. Me enseñaste el poder de una mirada y la grandeza de un abrazo cuando viene de la persona indicada. Me enseñaste como un simple toque puede descontrolar todos tus sentidos y calmarlos al mismo tiempo, a como amar sin el más mínimo esfuerzo y a reír en todo momento. He aprendido tantas cosas junto a ti que nunca olvidaré, ni borraré, detalles que me han llenado de felicidad.
Me has enseñado tantas cosas, pero no me enseñaste a saber estar sin ti.