Veo todo en blanco y negro...
Pupilas corrompidas, carencia cromática.
Colores evaporados, el cielo se torna grisáceo luchando a cada extremo del espectro.
Seres vivos que parecen inertes, inmortalizados como tiempo pasado pisado, arrastrado al vado perpetuo y sin tiempo de recuperación.
La mirada confundida, quizá sea un mal sueño o la pesadilla viviente que se apodera de todo a mi alrededor.
Cerrar los ojos y pensar que al abrirlos los colores ondearán erguidos sobre mi mundo.
Quizás no esté mal este tiempo vintage.
Fotografía y texto de mi autoría.