Momentos confusos,
en la oscuridad esperan respuestas que arrojan luz,
nervios que no se van , la espera es más tediosa y constante
que la paz y la tranquilidad,
la vida tiene ese doblejuego que permanece incrustrado
cada día , cada momento.
Impasible para recordar sensibilidades heredadas,
acompañantes del camino desde el inicio
hasta el abondono de toda expectativa.
A veces todo queda opacado por grandes batallas,
enormes enfrentamientos vitales, donde mi yo pequeño
se abre paso y arroja la grandeza, la valentía...
Acercándose sigilosamente a los recuerdos de la felicidad plena.
Escena en la que aparezco, obra de teatro El viaje del Veronal, en el Teatro Echegaray de Málaga.