Un cuarto de año duro tu amor,
un amor que no fue amor,
desliz de locos que ya se esfumo
como aire que escapa de su captor.
Simplemente dos dementes
viviendo un momento sin consentimiento.
Besos de experimento,
llenos de dulzura, pasión y lujuria.
Por un cuarto del calendario fui tu prisionero
queriendo quedarme y escaparme
de tu prisión y locura que me brindaste,
me toco esperarte, tenerte y soltarte,
sin más ganas de recuperarte.
Hoy te observo en la felicidad
y mis pensamientos se alegran por ti.
Al final del camino
llegaste a tu destino.
Quizás fui piedra en tu camino
o solo una estación de tu viaje,
realidad que se convirtió irrelevante,
solo es importante que pudimos continuar.