Hay un pedazo de ti que arranqu茅 sin remordimiento, me robe tu historia, me robe tus dolores y tu felicidades, pudo haber sido sutil; como desencadenar la pieza de un puzzle pero fui m谩s crudo, lo desgarre y me lleve un fragmento que no es reemplazable, ya no se acopla aunque quisiera devolverlo, en un acto de piedad lo conservar茅 cuidadosamente, en un lugar donde solo ser谩 admirado y acariciado con sutileza, cual un recuerdo que se mantiene denso pero al tocarlo se difumina y se dispersa como neblina.