Es increíble como extraño tanto mis costumbres de navidad. Las hallacas y la ensalada de mi mamá, el pernil y pavo de mi papá. Las botellas que se tenía para ofrecerle a la gente que visitaba y demás. Los niños Jesus que con tanta inocencia los esperaba, las visitas de mis vecinas que aún hoy en día adultas y todos nos tratamos. Una es mi amiga del alma, pueden pasar años y seguirá siendo mi hermana, la vida nos justara de nuevo y vamos a construir nuevos recuerdos.