Eso es lo que dijo Jesús a sus discípulos y por supuesto es lo que también nos dice a nosotros.
También dijo que una luz no se pone debajo de la cama o debajo de una mesa para que pocos la vean, sino debe estar bien en lo alto, para que alumbre lo máximo posible y todo aquel que necesite esa luz la pueda ver de lejos.
Por eso te aliento s que seas como esta hermosa luz en el techo, alumbra bien alto y fuerte para llevar a todos los que puedas a los pies de Jesús.
Dios te bendiga.