Buen día para todos, que Dios les bendiga grandemente en este día, hoy quiero compartir estas palabras con ustedes guiadas por el Espíritu Santo y escritas por el hombre más sabio que hubo sobre la tierra, el rey Salomón.
Hay delante del hombre un camino que parece recto, pero termina en muerte. Al que trabaja, el hambre lo obliga a trabajar, pues su propio apetito lo estimula. El perverso anda en busca de la maldad; sus palabras son como fuego devorador. El hombre perverso provoca peleas, el chismoso aleja a los mejores amigos. El violento engaña a sus amigos y los conduce por el mal camino. El que guiña el ojo planea hacer lo malo; el que se muerde los labios ya lo llevó a cabo. Las canas son corona de gloria y se obtienen viviendo una vida justa. Es mejor ser paciente que poderoso; mejor es dominarse a sí mismo que conquistar una ciudad. Se puede echar suertes, pero el Señor es quien decide el resultado.
Proverbios 16:25-33