Lo acepto, la perdí, estoy acostumbrado, he sido rechazado tanto, que no recuerdo el calor de un abrazo ni el sabor de un beso.
Y el aroma a cerezos que hace bailar mariposas, impregnado en el cuaderno de las promesas rotas se pierde en un cajón
También en mi corazón entre rimas y prosas que no verán la luz del sol.
La letra de mi canción suena a triste melodía con el dolor en armonía, perfecta composición digna de una sinfonía...
La sinfonía del olvido, así la llamaría. Es tan tuya, como mía y de todo aquel corazón que el amor dejó en visto
El solo de la guitarra en manos de la soledad les mostrará el camino de mis pasos para volar y hallarle sentido a este castigo de amar sin ser correspondido.