Fuente: Pexels - Beige analog compass
Atlas del tiempo
donde nada se pierde,
todo se dibuja exacto
en otros mapas.
Atlas del tiempo,
cajón de latidos,
galaxia diminuta
que cabe en un puño.
Inventario del aire
que dejó de soplar
sobre tu cuello.
Bitácora
de migraciones
interrumpidas.
Archivo plegable
del primer temblor,
del último nombre
pronunciado en la oscuridad.
Atlas del tiempo,
caminos no trazados,
geografía absurda
de lo que fuimos.
Hoja por hoja,
desdoblo este país
que ya no tiene fronteras,
sólo ecos de brújulas rotas.
Y en el centro,
un punto mínimo:
el lugar exacto
donde dejamos de ser dos
y empezamos a ser
cartografía.