A la mañana siguiente, todos regresaron al estudio y allí el músico local tenía una gran propuesta y es que quería invitar a la banda a tocar en un pequeño concierto que se realizaría en una de las plazas de Ciudad Guayana, siendo algo muy pequeño, nada que ver cómo aquel enorme estadio, pero si algo que le gustara y se giran haciendo historia. Toda la banda se quedó mirando porque todavía estaban cansados, sin embargo, era una gran oportunidad, para así poder lograr que más personas conocieran su música, por lo tanto, la Banda 17 aceptó.
Luego de eso comenzaron a prepararse, donde Richard revisaba su batería, Michelle repasaba cada palabra de esa melodía, ya que tenía que ser una presentación perfecta. Donde poco a poco fueron pasando las horas hasta caer la tarde y muchas personas comenzaron a llegar a esa plaza, siendo algo muy agradable, puesto que algunas personas reconocieron a la Banda 17, donde la cantidad de personas fue creciendo con niños, familias, jóvenes todos con el mismo propósito y era escuchar algo de música.
La Banda 17 se emocionó, ya que recordó sus inicios, tocando en plazas y eso les sirvió de inspiración. Así que comenzó el concierto y Richard dio el primer golpe de batería, Lucas siguió con la guitarra, Michelle empezó a cantar las primeras canciones de la Banda 17, mientras el músico local observaba. Luego de varias canciones llegó el momento que todos estaban esperando y era cantar con el músico local, así que este subió de inmediato a la tarima, donde estaba nervioso, ya que era la primera vez que lo veían tantas personas.
The next morning, everyone returned to the studio, where the local musician had a great offer: he wanted to invite the band to play a small concert in one of Ciudad Guayana's plazas. It was a small venue, nothing like the huge stadium, but something he liked, a chance to make history. The whole band hesitated, still tired, but it was a great opportunity to introduce their music to a wider audience. So, Banda 17 accepted.
After that, they began preparing. Richard checked his drums, and Michelle went over every word of the song, ensuring a perfect performance. The hours passed, and as evening fell, a crowd began to gather in the plaza. It was a pleasant sight, as some people recognized Banda 17. The number of people grew, including children, families, and young adults, all with the same purpose: to hear some music.
Band 17 was thrilled, as it brought back memories of their early days playing in public squares, which served as inspiration. So the concert began, with Richard striking the first beat of the drums, Lucas following with his guitar, and Michelle starting to sing the first few songs of Band 17's set, while the local musician watched. After several songs, the moment everyone had been waiting for arrived: singing with the local musician. He immediately climbed onto the stage, nervous as it was the first time so many people had seen him perform.
Lucas comenzó con la guitarra y luego el músico local empezó a cantar junto a Michelle, donde todos quedaron sorprendidos, puesto que cada nota era perfecta, además no había tensión, no había problemas técnicos, simplemente una Banda y un músico local haciendo lo que más le gusta y es hacer música. Cuñado llegó la última nota el músico local dio todo y Michelle cerró la canción levantando la voz mientras las personas de la plaza acompañaron con aplausos. Tomás grabó cada segundo de esa presentación, ya que eso sería un gran recuerdo para toda la Banda 17.
Michelle abrazó al músico local, porque esa colaboración les permitió que muchas personas en una plaza los escucharan y cantaran la canción. Así que al terminar ese pequeño concierto la Banda 17 se quedó unos minutos sobre el escenario observando a todas aquellas personas, donde esa tarde no habían llenado un estadio, pero habían conseguido conectar con una ciudad como lo era Ciudad Guayana, donde en todos ese tiempo les regaló una canción, una colaboración y ahora un concierto que ninguno de ellos olvidarían. Donde su tiempo en esa ciudad, se estaba terminando, pero cada cosa que han logrado hacer está siendo un gran orgullo para todos.
Lucas started with the guitar, and then the local musician began to sing alongside Michelle. Everyone was amazed, as every note was perfect. There was no tension, no technical difficulties—just a band and a local musician doing what they love most: making music. When the last note arrived, the local musician gave it his all, and Michelle finished the song, raising her voice as the people in the plaza applauded. Tomás recorded every second of that performance, as it would be a great memory for all of Banda 17.
Michelle hugged the local musician, because that collaboration allowed so many people in the plaza to hear and sing along. So, after that short concert, Banda 17 stayed on stage for a few minutes, observing all those people. That afternoon, they hadn't filled a stadium, but they had managed to connect with a city like Ciudad Guayana, which had given them a song, a collaboration, and now a concert that none of them would forget. Their time in that city was coming to an end, but everything they have managed to do is a great source of pride for everyone.