A road trip to Vico, second stop: the route of paper and paper mills./Un viaje por carretera a Vico; segunda parada: la ruta del papel y los molinos papeleros.

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Good morning, blog friends! Here I am for the second leg of my road trip toward Vico Pancellorum. Today, we’re heading to the municipality of Villa Basilica, in the Lucca area. This municipality stretches across the valleys surrounding Lucca and climbs up into the mountains—just like the road we’re traveling along. Villa Basilica has Roman origins; historically—and, in fact, still today—it consisted of clusters of simple, rural dwellings. It borders the Valleriana, a beautiful area near Pescia characterized by gentle hills and small mountains. The entire region is heavily wooded, surrounded by forests and nature. The road we’re on today is known as the "Via delle Cartiere" (Road of the Paper Mills)—I’ll tell you more about that shortly—and it also follows the ancient Via Cassia, which the Romans used as a trade route. Over time, small settlements sprang up here, and by the early 20th century, the area had evolved into an industrial hub, famous for its numerous paper mills—many of which are still in operation today.

From the area of Villa Basilica—which includes the small hamlet we are visiting today, Pracando—one can see the mountains of the Lucca region in the distance on one side, and those of the "Svizzera Pesciatina" (the hilly area near Pescia) on the other. The region is somewhat neglected; there are few inhabitants left in these hamlets, and one can see many abandoned, dilapidated houses. It is a rather sad sight, though perhaps not surprising, as the local terrain makes the area less than appealing to those looking for a place to live. Despite its relative proximity to cities like Lucca and Pescia, the area lacks amenities—there is little to be found here beyond factories, woodlands, and abandoned homes, meaning there are few conveniences or services available to residents.

¡Buenos días, amigos del blog! Aquí estoy, en la segunda etapa de mi viaje por carretera hacia Vico Pancellorum. Hoy nos dirigimos al municipio de Villa Basilica, en la zona de Lucca. Este municipio se extiende por los valles que rodean Lucca y asciende hacia las montañas, tal como lo hace la carretera por la que transitamos. Villa Basilica tiene orígenes romanos; históricamente —y, de hecho, aún hoy— ha estado compuesta por núcleos de viviendas rurales sencillas. Limita con la Valleriana, una hermosa zona cercana a Pescia caracterizada por colinas suaves y pequeñas montañas. Toda la región está densamente arbolada, rodeada de bosques y naturaleza. La carretera que recorremos hoy se conoce como la «Via delle Cartiere» (la «Ruta de las Fábricas de Papel») —ya les contaré más al respecto en un momento— y sigue, además, el trazado de la antigua Vía Cassia, que los romanos utilizaban como ruta comercial. Con el paso del tiempo, surgieron aquí pequeños asentamientos y, a principios del siglo XX, la zona se había transformado en un centro industrial, famoso por sus numerosas fábricas de papel; muchas de ellas siguen en funcionamiento hoy en día.

Desde la zona de Villa Basilica —que comprende la pequeña aldea que visitamos hoy, Pracando— se pueden divisar, a lo lejos, las montañas de la región de Lucca por un lado, y las de la «Svizzera Pesciatina» (la zona de colinas cercana a Pescia) por el otro. Es una región algo olvidada; quedan pocos habitantes en estas aldeas y abundan las casas abandonadas y en estado de ruina. Es una estampa bastante triste —aunque, tal vez, no resulte sorprendente—, ya que las características del terreno hacen que la zona no sea especialmente atractiva para quienes buscan un lugar donde vivir. A pesar de su relativa cercanía a ciudades como Lucca y Pescia, la zona carece de dotaciones: apenas hay nada más allá de fábricas, bosques y viviendas abandonadas, lo que significa que los residentes disponen de muy pocas comodidades o servicios.

Continuing toward Villa Basilica, we came across the famous "Via delle Cartiere" (Paper Mill Road)—a spot of particular interest to my husband, as he works for one of Tuscany’s most renowned paper mills, Cartiera Carrara. In earlier times, this road was known as the "Via degli Armaioli" (Armourers' Road), as it was a center for weapons production. In more modern times, paper mills began to appear here, drawn by the strategic location next to the stream that runs through the valley. One of the largest was the Nardi paper mill, a historic leader in the cardboard industry. Today, the Nardi site is part of a collection of industrial archaeological ruins found along the road—structures featuring striking architecture, large windows, and, in some cases, abandoned concrete monoliths. The first paper mill was established in the 1500s, utilizing an existing mill; over the centuries, more mills were built and modernized. At its peak, there were about fifteen such mills along this route—earning it the name "Via della Carta" (Paper Road) or "Via delle Cartiere." Only three remain active and in production today; the others are disused, standing as fascinating ruins—some in a state of disrepair, while others are remarkably well-preserved. These are compelling sites, deeply rooted in the local history.

Continuando hacia Villa Basilica, nos encontramos con la famosa «Via delle Cartiere» (Camino de las Fábricas de Papel), un lugar de especial interés para mi esposo, ya que él trabaja en una de las fábricas de papel más renombradas de la Toscana: Cartiera Carrara. Antiguamente, este camino se conocía como «Via degli Armaioli» (Camino de los Armeros), pues era un centro de producción de armas. Más adelante, comenzaron a instalarse aquí fábricas de papel, atraídas por su ubicación estratégica junto al arroyo que recorre el valle. Una de las más grandes fue la fábrica de papel Nardi, un referente histórico en la industria del cartón. Hoy en día, las instalaciones de Nardi forman parte de un conjunto de ruinas de arqueología industrial a lo largo del camino; se trata de estructuras con una arquitectura llamativa, grandes ventanales y, en algunos casos, monolitos de hormigón abandonados. La primera fábrica de papel se estableció en el siglo XVI, aprovechando un molino preexistente; con el paso de los siglos, se construyeron y modernizaron más fábricas. En su apogeo, llegó a haber cerca de quince de estos establecimientos en esta ruta, lo que le valió el nombre de «Via della Carta» (Camino del Papel) o «Via delle Cartiere». Actualmente, solo tres permanecen activas y en funcionamiento; las demás han quedado en desuso y se alzan como ruinas fascinantes: algunas en estado de deterioro, mientras que otras se conservan sorprendentemente bien. Son lugares cautivadores, profundamente arraigados en la historia local.

First and others pictures edited by my phone translation with deepl.

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