A nice haul at the second-hand market, a quiet Saturday, and a few reflections./Un buen botín en el mercado de segunda mano, un sábado tranquilo y algunas reflexiones.

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Good morning, blog friends! How are you all doing? I’m here to tell you about my quiet Saturday. The weather was a bit gray today, but I still headed out for a walk in town to run some errands—stopping by the pharmacy and picking up a few things. I also took the opportunity to snap some photos of some murals I spotted; one of them featured a message I fully endorse: "Without consent, it’s always rape." The issue of consent is incredibly important and, above all, needs to be taught to the younger generations. In the past, rape in Italy was classified as a crime against "public morality" rather than against the individual, and sentences were lenient. Thankfully, laws have changed, but there are still many men who take advantage of women—especially those who are intoxicated at nightclubs. We must always remain vigilant and remember that "no" means "no." Anyway, after our stroll through the town center, my husband and I decided to pop over to a second-hand market in Oste, near Montemurlo—I even took a few photos of the road we traveled along. The market is a bit of a trek, but it’s one of the best-stocked ones in the area.

¡Buenos días, amigos del blog! ¿Cómo están? Vengo a contarles sobre mi tranquilo sábado. El día estuvo algo gris, pero aun así salí a dar una vuelta por la ciudad para hacer algunos recados; pasé por la farmacia y compré un par de cosas. También aproveché para tomar fotos de algunos murales que vi; uno de ellos tenía un mensaje con el que estoy totalmente de acuerdo: «Sin consentimiento, siempre es violación». El tema del consentimiento es sumamente importante y, sobre todo, debe enseñarse a las generaciones más jóvenes. Antiguamente, en Italia, la violación se clasificaba como un delito contra la «moral pública» en lugar de contra la persona, y las penas eran bastante leves. Afortunadamente, las leyes han cambiado, pero todavía hay muchos hombres que se aprovechan de las mujeres, especialmente de aquellas que se encuentran bajo los efectos del alcohol en discotecas. Debemos mantenernos siempre alerta y recordar que «no» significa «no». En fin, después de nuestro paseo por el centro, mi esposo y yo decidimos acercarnos a un mercado de segunda mano en Oste, cerca de Montemurlo; incluso saqué algunas fotos del camino por el que pasamos. El mercado queda un poco lejos, pero es uno de los mejor surtidos de la zona.

I have a soft spot for second-hand markets; I’ve visited several in the area, but this one remains my favorite. They even have a section for used books, where I did some shopping—picking up a couple of Stephen King novels, a book about women in ancient Greece, a few thrillers, and a book by the author of Shutter Island, all for just a few euros. I’m really happy with my finds! Beyond books, they have a huge variety of second-hand items: clothing, bags, accessories, all sorts of miscellaneous goods, electronics, decorations, ornaments, and things for the bedroom, living room, and kitchen, as well as various pieces of furniture and household appliances. You can sometimes come across some great deals here. Anyway, I know what I’ll be doing tonight: I’ll start one of the books I bought and spend the evening reading in peace. I’m on my own, too—my husband is working the night shift—so I didn’t put much effort into dinner; I just had a ready-made cheeseburger. It’s not as good as a homemade one, but it’s perfectly edible.

Siento debilidad por los mercados de segunda mano; he visitado varios por la zona, pero este sigue siendo mi favorito. Incluso tienen una sección de libros usados, donde hice algunas compras: me llevé un par de novelas de Stephen King, un libro sobre las mujeres en la antigua Grecia, algunos thrillers y una obra del autor de Shutter Island, ¡todo por apenas unos euros! ¡Estoy muy contenta con mis hallazgos! Además de libros, ofrecen una gran variedad de artículos de segunda mano: ropa, bolsos, accesorios, todo tipo de objetos diversos, aparatos electrónicos, adornos, decoración, artículos para el dormitorio, el salón y la cocina, así como diversos muebles y electrodomésticos. A veces se pueden encontrar verdaderas gangas. En fin, ya sé lo que haré esta noche: empezaré uno de los libros que compré y pasaré la velada leyendo tranquilamente. Además, estoy sola —mi marido trabaja en el turno de noche—, así que no me he complicado mucho con la cena; simplemente me he comido una hamburguesa con queso ya preparada. No es tan buena como una casera, pero se deja comer perfectamente.

First and others pictures edited by my phone translation with

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