Feliz noches amigos de Hive. Reciban todos mis abrazos.
La facultad de Odontología se convirtió en segunda casa a partir del 2017, en donde he recorrido sus pasillos que han sido testigos de mis nerviosismo y lágrimas interminables, cada salón representan sabiduría enseñanza acompañada, conocimientos infinitos.
Las prácticas en las guardias clínicas en los días pautados y establecidos, el llegar justo antes de la 7:00am, para lograr entrar a mi guardia de las 7:30am, experimentaba esa sensación de nerviosismo, pero que me intrigaba a seguir aprendiendo.
Cada momento de estrés que mi cuerpo experimentaba, por exámenes difíciles y muy largos en los que nos parecían interminables, ahora sin pesar extraño tanto, el sentirme cansada pero feliz, por avanzar en cada materias y exámenes que me hacían escalar poco a poco mis objetivos.
Hasta que aparecieron las guarimbas, y contaron durante algunos meses mi proceso académico, resumidos en paros que no tenían fin, luego posteriormente cuando nos recuperamos y volvimos, durante un año completo sin novedades negativas, los apagones nacionales, volvieron a frenar nos de nuevo, sintiéndome de nuevo estancada, y como toda situación mala pasa, terminarón los apagones, volvimos a nuestra facultad a terminar mi segundo año de carrera.
Logre culminar mi segundo año de manera satisfactoria, ya que a pesar de lo difícil que es logre aprobar todas lis materias como en primer año, ya vendría mi tercer año de Odontología en la que todo iba a cambiar porque ya debía atender pacientes.
Pero tristemente una semana antes del reinició de actividades para cursar mi tercer año de Odontología, apareció la pandemia Covid-19, ha arruinar nuestros planes, dejando la Universidad del Zulia paralizada, también perjudicando aún mas la terrible situación en la que vivimos. Compromete nuestro futuro dejando en pausa nuestros sueños.
@doze
La mayoría de las fotografías fueron tomadas con un teléfono samsung A02s