Quizá no debí beber la última cerveza, no ha pasado ningún taxi en mas de una hora, la oscuridad me está empezando a poner nervioso, solo a mi se me ocurre pedir aventón y luego quejarme de la conducción, pero bueno ese tipo venía mucho mas ebrio que yo, hasta los dientes me duelen de las ganas que tengo de orinar, hay bastante monte, y aunque este prohibido, no hay ni un alma cerca aquí, la hierva del campo ha crecido mucho con las últimas lluvias, quien va notarlo en esta oscuridad, bueno voy a internarme en el monte…
Ah, al fin he liberado esa tensión, ahora a regresar a la carretera, parece que e mi mochila aún tengo algo de tequila. Mira si hasta cacahuates tengo, creo continuaré la fiesta yo solo en medio del monte, la botella casi está completa, lo bueno es que se me ocurrió traen dos celulares, así podré escuchar música mientras espero..
Ya han pasado tres horas, según este aparato y ningún taxi, bueno y quien en su sano juicio va a levantar a alguien que no solo esta ebrio sino que está tomando, me voy a terminar de una vez la botella y me voy a dormir un rato. .
Tal vez sea mejor esperar a que amanezca…
Ya está, ahora a dormir, pero que?.. perece que se va a detener, se va a detener si, una trailera muy amable se ha apiadado de este humilde parroquiano, voy derecho, le digo y empezamos a conversar, de comida para variar, pero que sueño…
La amable señora cerca de los cuarenta me despierta y me invita a almorzar, ah como me duele la cabeza pero los tacos de pescado están deliciosos y la mar nos regala un ambiente inigualable, espera, la mar?
Pos donde estamos, le pregunto.
-Pues, me dijiste que ibas derecho- me contesta
Termino la cerveza que había pedido con mis tacos y le agradezco a la trailera, ella muy amable me invita a seguir el recorrido con ella, yo acepto sin mas que decir; ya en el camino platicamos de muchas cosas hasta que recuerdo que ya no traía dinero, bueno, y ahora que voy a hacer?, en eso estaba cuando ella me pregunta.
Y a que te dedicas si se puede saber?
-soy jardinero, bueno era jardinero hasta que cerraron la empresa donde trabajaba, le contesto
Y sabes hacer injertos? me pregunta,
-claro que se, precisamente era lo que hacía-
Seguimos platicando, me ofreció un trabajo en el rancho de su hermano que estaba de pasada y de una vez me quedé a trabajar.
Estuve haciendo injertos de manzano por un par de meses y luego me pasaron al vivero, resultó que también cultivaban plantas de ornato, creo que ahí aprendí mucho mas en un año que lo que aprendí en el otro trabajo en quince.
Once meses mas tarde…
Una noche el patrón nos hizo una fiesta para festejar que nos había ido muy bien ese año, hubo bastante carne asada y tequila entre otros aperitivos, yo ya estaba bastante bien servido cuando me dispuse a dormirme un rato debajo de un arbolito de almendro, cuando se detuvo un trailer, era la misma señora trailera de hace casi un año, después de saludar a su hermano y de cargar comida y refrescos, me invitó que la acompañara en su viaje...
No se en que momento me quedé dormido de lo ebrio que estaba, cuando desperté, estábamos pasando por el lugar aquel donde me levantó por primera vez, unos 30 kilómetros mas adelante estaba la casa de mi madre, ahí me bajé llevando una arpillera de manzanas y muchas anécdotas que contar.
Historia y fotografía @nocturnus