«Pero una herida es también un lugar donde vivir».
Joan Margarit
Tengo el dolor absurdo de la prisa,
un dolor militante, incorruptible,
tan mío, tan de nadie, previsible.
Tengo el dolor de muchos en mi risa,
en las uñas, en mi tiempo, en la precisa
conmoción de que nada, es casi todo.
Además de dolor, hoy tengo el modo
de la lagrima azul en la garganta
sin entender porque no se levanta
este septiembre inútil desde el lodo.
Yo que sé me el dolor de la cordura
detrás de las paredes de quien llora,
no reconozco nunca a quien demora
mi espalda tras la breve sepultura.
¡Avanza, dolor mío, no hay tortura
que no invierta mis pasos por tu nombre,
que no mienta a mi sangre, que no escombre
la muerte en el latido prisionero!
¿Cuál brújula? ¿Qué labio? ¿En qué agujero
naufrago como pez y vuelvo hombre?
Tengo un dolor de sal pero resisto
bajo el frágil discurso de un demente,
guardo el electrochock, pues no hay corriente
y descanso en mi sed. Hoy solo existo
como la voluntad de un anticristo
que lame la codicia del descalzo.
Tengo un dolor certero pero falso,
ambiguo e implacable, una cadena.
¡Que no intenten salvarme! Esta condena
es el único alivio en el cadalso.
Del cuaderno inédito "TIEMPO DE PÉRDIDAS" con ilustraciones de la autoría de mi hija Geraldine
Copyright © Yadira Troche Nerey 2026. Todos los derechos reservados
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✨¡𝑮𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒆𝒆𝒓! ✨
𝑺𝒊 𝒂ú𝒏 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒆𝒔: 𝒔𝒐𝒚 𝒏𝒆𝒖𝒓ó𝒍𝒐𝒈𝒂 𝒚 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓𝒂 𝒄𝒖𝒃𝒂𝒏𝒂, 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆, 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒚 𝒔𝒐ñ𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓ó 𝒆𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒖𝒏 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒗𝒐𝒍𝒂𝒓.
𝑬𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒎á𝒈𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓í𝒂, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 (𝒔𝒊𝒏 𝑰𝑨).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒊𝒔𝒆ñ𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
¿𝑻𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕ó 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒑𝒖𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏? 𝑽𝒐𝒕𝒂, 𝒄𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒐 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈𝒖𝒆𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒑𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒂𝒔. 💛