Es deber de todos ser humano sin distinción alguna y de los organismos competentes, proteger nuestras aguas dulces,
cooperando podremos disponer de más agua y esto, nos conviene para mejorar la salud de toda la comunidad y evitar los conflictos por falta de agua.
Protegiendo nuestras cuencas aumentamos el volumen de cantidad de agua en ríos y quebradas
Con una buena cantidad de agua para los agricultores aumenta los ingresos de las personas y se evita que emigren a otros lugares.