Hace exactamente 29 días me vacuné (1era dosis) contra el COVID, me pusieron la moderna (la cual requiere 2 dosis, - los 28 días de la 1era dosis toca la 2da). En la primera dosis fue sorprendente sentirme tan bien, no presente fiebre o algún síntoma extra, lo cual fue ideal porque soy quien cuida de mi bebé de 11 meses mientras mi esposo trabaja y no me puedo dar el lujo de enfermarme o sentirme mal. No hay tiempo de acostarse cuando un bebé requiere tanto atención
Estas fotos son cuando inyectaron la 1era dosis.
En las fotos se puede ver como no le quito la vista a la inyectadora, y es que días antes mi hermana me advirtió de que muchas personas denunciaban que las inyectadoras estaban vacías cuando los vacunaron y otros decían que la aguja no salía luego de ser inyectados. Todo esto me puso paranoica y en alerta.
Luego De vacunarme le pregunté al farmacéutico, ¿por que hay tantos rumores de las agujas? Dicen que no sale la aguja. El muy amablemente me explicó riéndose que hay unas nuevas inyectadoras que luego de ser usadas automáticamente se guarda la aguja y lo hace para que el personal médico siga teniendo inconvenientes. En mi caso usaron una inyectadora común.
Luego de vivir la primera dosis y ver que no presente efectos secundarios estuve tranquila. Pero algo me decía que no todo era color rosa.
Estas fotos son de cuando me vacuné. (2da dosis).
Por precaución tanto la primera vez como esta, le hice las comidas a mi hija de varios días, así si me sentía mal, no tenía que pasar todo el día en la cocina y podía ahorrar energía. Pues gracias a Dios lo hice, en la noche me empecé a sentir mal, tenía pesadez, escalofríos y sueño incontrolable.
Esa primera noche estuve con fiebre muy alta y no se bajaba con nada, tenía muchísimo frío y solo pensaba: Como voy a atender a mi hija mañana. Me puede. Imaginar mi angustia, mi esposo no podía faltar al trabajo y yo la verdad no podía ni levantarme De la cama.
La mañana siguiente de ponerme la 2da dosis, seguía con el mismo malestar que en la noche, mi esposo se fue a trabajar pero antes me dejo el desayuno hecho y le dio el tetero a nuestra hija. Creo que mi hija sintió que yo no estaba bien, ese día ella se portó muy bien, se acostó conmigo y jugó en su espacio sin tremendiar. Yo solo la abrazaba y le daba las gracias, también le explicaba lo que me estaba pasando. Suelo hablar mucho con ella , explicándole todo lo que hago aunque se que es una bebé
Aquí estoy con mi bebé, no se despegaba de mi y me daba muchos besitos.
Así estaba mi temperatura 1hora después de tomarme una pastilla, sentía que nada me bajaba la fiebre.
Esa noche llegó mi esposo y se encargó de nuestra hija. Fue un día súper difícil para mi, estaba muy preocupada de cómo atender a mi bebé. Pero todo fluyó muy bien.
Aunque mi experiencia con la segunda dosis no fue la mejor, no dejaría de hacerlo. Ahora que soy madre no puedo faltarle a mi hija, no puedo enfermarme y me gusta estar activa para ella. Honestamente lo volvería a hacer aunque me sienta mal 1 día, porque es mejor eso a correr un riesgo mayor.
Trate de documentar lo mejor posible mi experiencia, sobretodo con la segunda dosis, pero el malestar no me permitió hacer mucho más.
Muchísimas gracias por acompañarme en esta experiencia.
KC
Todas más fotos fueron tomadas desde mi IPhone..
Muchísimas gracias por llegar hasta aquí.
¡Have a wonderful day!
¡Que tengan un día maravilloso!