En un mundo en el que cada día más personas quieren comer de forma sana y al mismo tiempo las fuentes tradicionales de alimentos comienzan a escasear debido a la alta demanda, la solución es buscar y probar nuevas alternativas alimenticias sanas y baratas.
Una de ellas es el consumo de insectos, algo que ya hace casi la mitad de la población mundial en otros países y que nosotros también hacemos aunque a menor escala.
Hay varias especies de insectos aptas para el consumo humano que son muy baratas y cuyo poder nutricional deja por los suelos al de los alimentos a los que estamos acostumbrados, como la carne por ejemplo.
En España el consumo de insectos no está regulado y la mayor parte de la población aún es reacia a probarlos. Se han abierto un par de tiendas en Madrid con poco éxito y recientemente los hipermercados Carrefour han comenzado a vender 3 variedades.
Sin embargo, el gran problema es que lo que venden en Carrefour es básicamente una estafa.
Para empezar, lo que venden es lo siguiente:
Los gusanos vienen en cajitas de 18 gramos y los grillos en cajitas de 14 gramos y cada cajita cuesta unos 7 euros.
Si lo calculamos en kilos nos da un resultado de 388 euros el kilo de gusanos y cerca de 500 euros el kilo de grillos. Es una barbaridad. Podemos compararlos con el precio de los percebes que está a unos 200 euros el kilo para ver mejor la estafa.
Además, el contenido en proteínas de los insectos es muy alto llegando casi al 45%. Eso nos da unos 7 u 8 gramos de proteínas por cajita de gusanos pero si comparamos que el coste de esos 8 gramos son 7 euros nos sale casi a euro el gramo de proteína. Un huevo de talla L ya posee esos 8 gramos de proteínas y su coste es de pocos céntimos ya que con 1.30 euros (precio en Dia) podemos comprar 12 huevos.
7 euros por 8 gramos de proteínas de gusano contra 1.30 euros por casi 100 gramos de proteínas en una docena de huevos.
Y eso no es todo, los gusanos y grillos de Carrefour están procesados. Se les ha añadido salsas, sal, conservantes y otros productos nada sanos que hacen que un plato de insecto deje de ser tan saludable como los que puedes encontrar en muchos lugares de América Central y del Sur o Asia.
El resumen de esto es que comer insectos es saludable pero en España no faltan los que se aprovechan de las leyes y de la permisibilidad de los políticos para estafar a la gente que busca comer sano.