Hola a tod@s mis Hivers
Foto: De mi album Familiar-Modificada con ayuda editor de foto Lyrebird
En la tercera dimensión a más de miles de millas de años luz en búsqueda de su utopía, se encontraba sola y perdida en el espacio, un imperceptible ser, que soñabas noches enteras con un rumor que se extendía en toda la galaxia sobre el Planeta perdido de Hive, se susurraba que brindaba a toda sus comunidades refugio y bienestar.
La expiración impone parte de la rutina y costumbre de un universo que se deslizaba a cambio de la superioridad y participación. Las victimas transformadas en alguarismos se habían privado del atributo de la desventura: eran emblemas y no almas.
En la mesura en que se redimían los campos de destrucción, se procuraba conocer las consternaciones sufridas por miles de millones de personas. Los magnos cabecillas del universo, en busca del planeta perdido de Hive, se inmolaban o acogían personalidades falsas, para escapar del mundo miserable donde vivían.
Mientras la astronomía del poder se amoldaba intrínsecamente en el saqueo geográfico de los vencedores del mundo perdido. Un grupo bien organizado y elegido, desarrollado por cirujanos plásticos, maquillistas, científicos y expertos en clonar nuevas vidas. Se afanaban en ese título transcendental del compromiso adquirido con los guerreros. Libres de culpa actuaban con libertad en cualquier mundo, en un plan de escapatoria que procuraba inmortalizar a Hive.
Algunas células de nuevas vidas disgregadas en Hive, se dispusieron para acoger a los fugitivos y suministrarle lo necesario y mantener su proyecto de supervivencia y expansión. Los contactos planetarios estaban listos para acoger a grupos de colono con títulos quiméricos. El plan de escapatoria más grande de la historia, se había precipitado en un planeta donde la urbe se redistribuía en comunidades. Las extrañas criaturas recibían una nueva cara, una nueva identidad que les aprobaba permanecer con los propósitos originales de entrar en Hive.
En el mes de mucha luna y polvo cósmico, se anunció en mi mundo la plaga más sigilosa de la historia, un enemigo silencioso que amenazaba a todas las criaturas, cobrando miles de miles de vida extraterrestre y cientos se suicidaron, no soportaban vivir en la indiferencia y en la ignominia, sin esperanza, ni futuro.
En las victimas solo descubrían rastros de sacrificio y heridas múltiples que colapsaban su sistemas respiratorios. Persistiendo los móviles furtivo de este adicto silencioso del exterminio de vidas cosmpolita. Centenares de identidades religiosas eran simples e intrascendente para este nuevo huésped. No se consiguieron antecedentes irrefutables, ni supuestos dignos que encaminaran con el paradero de él, solo rastros que conllevaban a un sin números de misterios.
De pronto, esa noche que apreciaba ser similar a cualquier otra noche, se situó una penumbra en mis ojos cegados, el espejismo de una señal que me punteaba: algún día serás olvidada, ni la tierra, ni el aire, ni los seres vivientes confiaran el mínimo recuerdo de tu persona. ¡Eh! seré olvidada por completo, no lo puedo aceptar.
Como soñadora fortuita de voces y señales, incite y volví en mí misma. Mi naturaleza inconsciente, trasmutó las leyendas desvalidas y fragmentadas de aquella confusión en un presentimiento. Experimente la necesidad de comunicarme con ese mundo, que me marcaba ser mi salvación, para ello, tenía que descubrir alguna forma de entrar en contacto y parecía no ser fácil.
Desde mi pequeñez cargaba con un enmarañado engranaje racional por ser escritora y cantante de la galaxia intrascendental de mi tercera dimensión. Me impacientaba aquello que no se ajustara a mi pensamiento imaginativo en mí transitar. La hegemonía del intelecto sobre las ariscas ideas, era una primicia que no admitía disyuntivas. Evitaba los presentimientos, a pesar de que no alcanzaba escapar de ello.
Foto: De mi album Familiar-Modificada con ayuda editor de foto Lyrebird
Por encima de los rigores de mi convicciones, me guiaba, en momentos, por los preceptos de cualquiera corazonada que convenía ser paciente, tolerante y esperar mi mejor momento para entrar en ese mundo, con todas las herramientas necesarias.
Hasta la Próxima mis Hivers...
Me la componía para abolir los corrompidos pensamientos impuestos por mi educación y adaptaba los prejuicios a mis logros personales. Mis componentes legítimos residían dispuestos para sacar adelante los deseos locos de su interior.
Foto: De mi album Familiar-Modificada con ayuda editor de foto Lyrebird
Confeccione una estimulación tolerable, la necesidad de poner en claro que debía indagar más sobre lo desconocido, obtuvo con ello la excusa forzada para presenciar un vínculo con el otro mundo.
Impulsada por la suma de mis inquietudes, arregle todo para tener una participación en una sesión donde allegado hacían las veces de médium. Los retumbos de mi corazón impregnaron en mí ser, recorriendo las paredes de mi cuerpo y rebotando sobre sí mismo, adueñándose de la soledad insensible y sombría del vacío de su alma. Consumida, apenas con fuerzas para perpetuar, intentando guardar la esperanza de entrar en su mundo perdido, se apegó a la fiel idea que la ceñía, que debía seguir intentándolo.
Con un giro intencional del universo, conspiraba a su favor, y ese momento fuese por si, uno solo. Se me atesoro la satisfacción de saborear que por fin podía entrar en el mundo perdido de Hive. Pensaba que con su apariencia sencilla, con una cultura que personalizaba el patrón de una vida cualquiera e insignificante, mi espíritu de perseverancia me llevo a seguir logrando lo que quería en realidad.
El portal que prometía entrar, contaba con cualidades excepcionales, única que cautivaba a destacadas figuras del cosmos. Entre el nutrido grupo que se reunía diariamente para presenciar la esplendorosa tarea de sus prodigios. A pesar de que las habilidades y destrezas variaban entre sus habitantes, ellos rehusaban la idea de abandonar a todo aquel que se unía al clan, más bien lo iban guiando hasta que lograra entrar al mundo perdido de Hive.
Las asiduas reuniones de empoderamiento en pro de la causa y dominar las herramientas vitales para desdoblar en ese mundo, sin ser detectada como extravagante, vulgar o inusual; fue producto de apostar lo mejor de mí, en visualizar que quiero ser en realidad, sin prestar atención a los perjuicios, solo debo dejarme llevar por mi imaginación, emociones y sentimientos, para seguir construyendo y aportando a ese nuevo mundo que me abre sus puertas para triunfar.
Fui construyendo mi propia morada, ubicándola en unos de los mejores lugares en Hive, con mil metros de jardines de ideas que rodeaban todos sus alrededores, la tranquilidad amplificada se albergaba sutilmente. Así comencé, mi estadía más sencilla, me iba adaptando al nuevo idioma, estilo de vida de ese mundo. Esperando dar lo mejor de mí para todos uds Hivers. Recíbanme que estoy dispuesta hacer crecer mi colmena, junto a las de uds que sigue creciendo sin parar.