Dónde estás:
en el aroma de mi colchón
en las huellas de tus caricias
que se encuentran en mi piel,
en los susurros del viento
que llegan por la madrugada
a recordarme que no estás.
Dónde estás:
en los recuerdos de una tonada
que solíamos escuchar,
en los sueños que vuelan
preñados de ilusión.
Dónde estás:
en los abrazos que necesita
mi corazón para vivir,
en la pasión que se desboca
cuando tu presencia
vence la distancia.
Dónde estás:
en el ayer hoy y mañana,
en cada uno de los planes a futuro,
en la fuerza que ayuda a luchar
para vencer la dificultad.
En el sentimiento que le da luz
a cada espacio de mi vida,
en el sol que ilumina mis mañanas,
en la luna que hace hermosas mis noches.
Sin dudar tú estás
en cada rincón de mi ser.