Turquesa
El mar despierta con calma serena,
sus aguas claras, un cristal divino,
un lienzo eterno que nunca se frena,
refleja el cielo, su azul camino.
El rocío abraza la hierba callada,
como mil perlas que adornan la aurora,
besa la tierra con caricia helada,
dejando frescura que el alma atesora.
En el horizonte, danzan colores,
el sol asoma en dorada promesa,
el viento susurra suaves rumores,
pintando el mundo con tono turquesa.
Las olas cantan su eterna canción,
murmullos de vida en rima infinita,
un eco puro de gran emoción,
la voz del mar que al corazón invita.
Turquesa el alba, turquesa el mar,
un cuadro vivo de eterna hermosura,
el mundo respira su luz al pasar,
dejándonos paz en su esencia pura.