En el mundo en el que nos desenvolvemos el día a día, existen diversas circunstancias y situaciones, que nos conllevan a pensar, como deben de ser nuestras acciones. En una oportunidad leí un libro llamado "¿Porqué las cosa malas le pasan a las personas buenas?", del autor Ivan Gutierrez, donde en su texto mantiene que en reiteradas oportunidades de nuestras vidas existen casos y cosas donde buscamos la raíz de nuestros problemas en los sitios o en circunstancias menos indicadas, culpándonos por la mala suerte, hechizos, entre otros, sin detenernos a pensar que la verdadera raíz de los problemas esta en nosotros mismos,en lo que pensamos, hacemos, en la actitud frente a las acciones propias internas como las acciones externas del medio en el cual convivimos a diario.
Tal es el caso de alguien muy cercano, a quien realmente en oportunidades, no se le presentan las mejores situaciones. Es una persona, como las pocas que he conocido, quien esta en la mejor disposición de ayudar a sus semejantes, quizás la mayoría de las veces, lo hace con las personas equivocadas o en lugares equivocados.
Si bien dicen que hay que ayudar incondicionalmente, pienso que existen personas oportunistas que se aprovechan de este tipo de personas. Entonces es cuando regreso a la enseñanza dejada por este libro, pienso que lo mejor es rodearnos de personas realmente valiosas y no por lo que puedan tener económicamente, sino personas nobles de corazón que compartan al menos ideales de tranquilidad, honestidad y sinceridad.
Es de saber que hay personas que andan en mundos equivocados, mientras estas no acepten de su equivocación pues lastimosamente no desean salir de allí. Errar es de humanos, rectificar de sabios, aunque existan personas que prefieran seguir siempre en su error.
Me forme en un hogar católico, donde mis principios morales bien infundados, con ejemplo de mis padres, ayudar a quien lo necesite. Sin adentrarme en la religión, quienes no tienen bases morales, totalmente alejados de compromisos morales y espirituales, incrédulos hasta de si mismos, son quienes se les dificultad un poco mas llegar a ser buenas personas, sin que esto suene un poco egoísta y hasta que juzgo, solo me detengo a pensar, porque el causar daño a las personas que en determinado nos ayudan incondicionalmente.
El ser humano es esclavo de su destrucción, estamos bien, queriendo estar mal, estamos tranquilos queriendo salir de la rutina, añoramos y deseamos los cambios constantes para bien o para mal. Debemos tratar de hacer el bien, tener conductas correctas, el tiempo de Dios es perfecto, todo se da en su preciso momento, apreciar a las personas sinceramente y rodearnos de personas valiosas es el éxito para una convivencia certera.