Hace un par de meses asistí a una comida en el restaurante Asador la Vid en Valencia un lugar famoso por sus carnes y pescados a la brasa y su producto de calidad.
Empezamos para abrir boca con unas ostras que marídamos con un fantástico champagne francés Louis Roederer, un bocado tan fino no merecía menos, las ostras francesas son una exquisitez.
Seguimos con los entrantes de mar, seguidamente nos sirvieron un pulpo gallego a la brasa con un sabor inexplicable. El pulpo iba acompañado de patatas asadas y sazonado con sal negra y una especie de pimentón en escamas. Un plato delicioso.
Seguimos luego con el marisco, primero con unas cigalas buenísimas y después con unas gambas exquisitas. Personalmente el marisco es de mis platos favoritos y a esas alturas de la comida ya habían caído dos botellas de Louis Roederer.
No menos bueno estaba el bacalao que comimos. Un pescado muy bien cocinado que nos encantó. Tomamos poco ya que los entrantes habían sido abundantes.
Después del bacalao pasamos a los postres, y es aquí cuando cambiamos de champagne. Después de habernos tomado tres botellas del fantástico Louis Roederer pasamos al rosado Laurent Perrier, un champagne sublime. Para los enamorados del champagne francés los recomiendo, es de una calidad exquisita.
Los postres consistían en un plato de helado de mango y helado de violeta acompañado de fruta fresca. Es sin duda mi postre favorito del mundo, helado con fruta.
Y hasta aquí esta comida tan deliciosa, espero que hayáis disfrutado con el póst, para mi ha sido como trasladarme de nuevo a saborear todos los platos.