Las manos que sostienen

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Un especial saludo amigos de #Greenzone.

Cada mes daddyvaldes@daddyvaldes y yo por cuestiones de trabajo o personales nos llegamos hasta la ciudad de las Tunas, no es un viaje demasiado largo ni complicado si tenemos pasajes, solo dos horas de carretera y ya estamos abrazando a nuestros amigos y probando los deliciosos dulces que iriswrite@iriswrite nos prepara para recibirnos.

Esta vez fuimos con la misión de iniciar un nuevo emprendimiento del cual les contaré más adelante. Porque hoy quiero hablarles de las manos que suman y sostienen.

Mi madre nos ayuda a cuidar los niños, 3 intranquilos que se convierten en angelitos cuando se quedan con abuela.
Esa es la primera mano que nos sostiene pues sabemos que con ella los niños están cuidados y protegidos.

daddyvaldes@daddyvaldes y yo tenemos 8 velocidades jajaja así que ya pueden imaginar como fue llegar a las Tunas sin tener pasaje asegurado esta vez.
Sobre las 4 de la mañana estábamos en el terminal de Baire el pueblo donde vivimos para salir rumbo a las Tunas. Y no demoramos 5 minutos en subir a un camión rumbo a Bayamo la siguiente provincia que nos acercaría a nuestro destino. Lo que fue cuestión de 40 minutos para llegar, y bajando de el camión, un bus llamaba pasajeros directo a las Tunas. Así que solo a 2 horas y 40 minutos de haber salido de casa ya estábamos abrazando a yuslenismolina@yuslenismolina y a argelfernadez@argelfernadez que genosamente nos tienden su mano. Donde dormimos y somos felices porque nos dejan ser y desandar por toda la ciudad sin presiones, porque Yuslenis con su loco amor y su café nos deja sentir su afecto sincero.

Entonces comenzó nuestro trabajo, fue agotador esta vez, pero entre cliente y cliente nos encontramos con elviguitarra@elviguitarra y abelarte@abelarte, que nos ha hecho descubrir todas las cafeterías de la ciudad que pelea con nosotros por no avisarle a él primero que estaríamos por la ciudad para hacernos probar su receta especial.
Me he dado cuenta de que las Tunas se está convirtiendo en otra casa.

Para que pudiéramos terminar nuestro trabajo Rosmery, otro ángel que nos asiste nos prestó su bicicleta y allí estábamos nosotros descubriendo cuáles eran las calles por las que podíamos pasar para no ir contra las vías. Pues nuestra costumbre de pueblo es ir por cualquier calle jj.

En bicicleta llegamos a casa de iriswrite@iriswrite donde encontramos siempre un remanso de paz, buenos consejos y mucho amor. Ella y su familia no solo alimentan nuestra materia, también lo hacen con nuestro espíritu. El afecto sincero de su familia, la sonrisa y el abrazo de su madre al vernos llegar es lo mejor de todo el viaje. Ahhh y sus postres 🤤 son geniales.

Ver el esfuerzo y cariño de ellos por nosotros me ha hecho pensar profundamente en esas manos que sostienen y honran, sin ellos nada nos hubiera salido bien del todo.
Solamente me falta hablarles de esas manos que llamo "Las manos de la divina providencia" de su extención nunca podemos salir, ellas han dispuesto personas especiales para que nos acojan, nos acompañen y brinden su amor y sostén y por ello estamos muy agradecidos.

Recursos / ResourceFuente / Source
Edición/EditionSnapseed
Texto/Textmaylink@maylink
Imagenes/PicturesSamsung Galaxy A05S
Las manos que sostienen | Ecency