Sépase que en mi no han pasado los años,
y que mis palabras ya no albergan engaños.
Sépase también que en esta vida he vuelto a nacer,
que mis sentidos han evolucionado y que he cambiado,
soy otro ser.
Con el tiempo fui aprendiendo a caminar y a descansar,
a sentir antes de creer, y a actuar después de pensar.
Por eso ahora soy capaz de mostrarles lo que siento.
Y como único deseo les pido, que en mí confíen,
porque no miento.