Caminando entre las calles del medio oriente, mientras la luna esperaba al sol, un tierno maullido se acerca acompañado de un suave ronroneo, confundida baje la mirada y observe a tan lindo gato asustado, con frio, solo y sin hogar lo acaricie y acepto con timidez.
En mi ciudad de origen, aunque es triste decirlo los perros están en la calle, fue una sorpresa encontrar solo gatos. Este pequeño camino a mi lado durante 30 minutos, trate de llevarlo a casa pero él solo aceptaba mi caridad y el cariño que podía dar, estaba confundido tratando de entender el por qué un extraño se interesaría en él , a donde quiere llevarme? Talvez se preguntó, era un felino cauteloso y cuidadoso, sin miedo a enfrentar la soledad y seguir expandiendo su territorio, ese día encontré un amigo, y él encontró una delicia que pocos gatos con suerte disfrutan en este país.