Todos creen que las rocas son rugosas,
que no tienen un rostro color rosa,
y tienen razón,
su piel es de dura condición.
Pero, esta historia es diferente,
es una roca con sonrisa perenne,
no tiene ojos, mucho menos nariz gruesa
y lleva una cabellera de lana gruesa.
Ella teje cada mañana,
fabrica suéteres para sus primas volcánicas,
estos son de color amarillado,
para cuando el volcán está estallando.
Es un trabajo muy importante,
que llena de brillo el cráter,
no es fuego lo que vemos,
son rocas vestidas con suéteres bellos.