Qué lindo nada el perro de agua,
entre agua de color naranja,
un remolino de repente se arma
y el agua se mezcla con otra verde y azulada.
El perro de agua sonríe,
ve una hormiga y la carga en sus barbas con matices,
los dos amigos una isla de chocolate encuentran,
la conquistan y la bautizan Perrimiguesa.
Sin embargo, la hormiga es hambrienta,
se va comiendo poco a poco la isla Perrimiguesa,
cuando se acaba deben volver al agua,
eso sí, lleva la barriga llena de migajas
y fuerza para treparse sobre el perro de barbas largas.